domingo, 8 de marzo de 2015

Por mi amiga Cristina

Hoy se conmemora el Día internacional de la mujer. Según Wikipedia, En 1977, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) proclamó el 8 de marzo como Día Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional.

Ha circulado por las redes mensajes de todo tipo: Felicitaciones a las madres y amas de casa, felicitaciones por ser mujeres, mensajes de ánimo, mensajes reivindicativos, aclaraciones sobre el concepto de conmemoración en lugar de celebración, peticiones para no hacer una fiesta de esta fecha...

Para mí, este día, es un homenaje a todos aquellos que han hecho posible que yo, como mujer, pueda estar donde estoy y disfrutar de la vida que yo tengo. Y sé que llegar hasta esto no ha sido nada fácil. Además, todavía queda más camino por recorrer.

Pienso que a veces no nos acordamos de aumentar un poco nuestra perspectiva y damos por hecho que lo que estamos disfrutando ha existido siempre y seguirá existiendo. Que el hecho de que yo pueda caminar por la calle vestida a mi gusto, que yo pueda trabajar de maestra, que yo pueda educar a mis alumnos con criterio, etc., es algo normal que asumo de forma natural.

Sin embargo, tengo una amiga, Cristina, que no puede hacer lo mismo que yo. Es una vieja amiga del colegio que nació y se crió en España y le encanta viajar y conocer mundo. Ha vivido muchos años en distintos continentes, y casualmente, las historias que me cuenta de su día a día en el país donde ahora vive me hacen reflexionar precisamente que, lo que nosotras como mujeres tomamos con normalidad, no lo es en otras realidades.

Cristina me cuenta que allí donde vive, las mujeres tienen el permiso de saltarse todos los semáforos en rojo si van solas conduciendo. Todas las mujeres tienen el permiso de la policía. Corren el peligro de ser presa fácil por el hecho de ser mujer e ir sola conduciendo. Y así, más desventuras además de sus aventuras que me cuenta.

Aunque sea solo por eso, por mi amiga Cristina, yo reivindico la conmemoración del Día Internacional de la Mujer. Para que no tenga que necesitar saltarse los semáforos en rojo por ser mujer. Por ella y por todas las demás mujeres del mundo que luchan por conseguir la igualdad de condiciones que todavía no pueden disfrutar.

Para los peques en casa, podemos hacerlo sencillamente. Demos ejemplo en el hogar. Hagamos entender que en muchos sitios del mundo hay niñas que por haber nacido niñas tienen un futuro determinado nada halagüeño; que hubo un tiempo en que no había maestras ni seños y solo eran hombres; en que no había bomberas ni mujeres piloto y solo eran hombres; en que no había conductoras de taxis ni autobuses y solo eran hombres. Y que hay sitios en el mundo donde mujeres como mi amiga Cristina -que aquí podría ir tranquilamente al Mercadona a hacer la compra sola con el coche-, no podría hacer la compra sola y tendría que ir por la carretera saltándose los semáforos en rojo.


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